Menos juguetes y más libros: Recomendaciones por edades

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Uno de los principales problemas como padres es fomentar en nuestros hijos el hábito de la lectura. Para algunos niños puede ser tedioso (en especial si para ellos les resulta difícil); pero en comparación con un juguete de su elección un libro puede darle lecciones que le durarán toda la vida.

¿Qué ventajas tiene darle un libro a mi hijo?

Como bien sabes un libro es mucho más que una tarea, es realmente una herramienta para conocer nuevos lugares, explorar nuevas cosas y, sobre todo, desarrollar el intelecto de nuestros hijos; de manera que se tienen muchísimas ventajas referentes a que un niño empiece a leer:

  1. Mejora su dicción y amplía su léxico
  2. Agudiza la memoria
  3. Le ofrece un entretenimiento al que puede recurrir en cualquier ocasión, por lo que va a usar menos los juguetes
  4. Favorece el desarrollo cognitivo
  5. Estimula la imaginación del niño

¿Cómo puedo lograr que mi hijo empiece a leer?

Fomentar el hábito de lectura en un niño no es únicamente reemplazar sus juguetes con un libro (que a nosotros nos parece interesante); este proceso se dará lentamente, alternando momentos de lectura con el de juego. Haciéndole entender que esa también es una actividad que puede disfrutar.

El mejor consejo que se puede dar es que tú también leas. Si te muestras apasionado por leer tu hijo sentirá la intriga y empezará a leer por su cuenta, además que con tu ejemplo enseñas al niño. Aunque parezca sencillo estas pequeñas cosas lograrán que tu hijo use menos juguetes y en cambio te pida más libros en la lista de regalos.

Recomendaciones de libros según la edad del niño

La mejor arma para fomentar que tu hijo use menos juguetes y más libros es disponer de un arsenal que le permita adentrarse en el mundo literario plácidamente; en lugar de obligarlo y que lo considere una especie de tortura.

  • Por debajo de los ocho años

Se considera que la mejor edad para empezar a leer son los seis años, cuando ya maneja las bases del lenguaje y puede entender por su cuenta el contenido de un libro.

Si tu hijo aún tiene problemas para la lectura puedes leerle el cuento, así tienen tiempo de calidad y le enseñas de manera más amena a leer.

En esta edad lo mejor son los cuentos y las fábulas: La liebre y la tortuga, el niño y los clavos, la bella durmiente, el patito feo, el gato con botas.

Incluso pueden probar con libros de adivinanzas y de colecciones dedicadas a aprender otro idioma, los cuales son didácticos además de ilustrativos.

  • Entre los ocho y los once años

En esta edad debes plantear algunas opciones igual de fantasiosas, pero un poco más complejas, es la edad ideal para libros como “El libro de la selva”, “El principito”, “Alicia en el país de las maravillas” y otras versiones originales de las películas infantiles que puede ver en la televisión.

  • Entre los once y los quince años

En esta edad ya el intelecto de nuestros hijos está más vivo, y es la oportunidad de adentrarlos en el mundo de la literatura o alimentar su deseo de leer con textos interesantes. Las famosas sagas de Harry Potter, Crepúsculo (en especial para niñas). Los Juegos del Hambre y otras entregas que han sido adaptadas al cine son excelentes opciones.

Si opone resistencia, pudieses asegurarle que el libro es mucho mejor que las películas, que es una realidad con la que debe empezar a vivir.

  • Después de los quince años

Ya con una edad más madura, si ya a nuestro hijo le gusta la lectura, pero no es tan frecuente, puedes tratar con ficciones que te hayan atraído, libros ligeros y de fácil comprensión, si optas por un clásico de la literatura prueba con los de más reciente edición.

Puedes probar con libros como Carrie o Chistine de Stephen King, 1984, la saga del Asesino de Reyes, Canción de Fuego y Hielo. El lado bueno es que el mundo literario cuenta con una gran cantidad de opciones para nuestros hijos a esta edad.

En caso de que a esta edad aun no le gusta la lectura, puedes tratar con los de las edades de once a quince.